Código abierto
El sitio completo se entrega en memoria USB. Es tuyo: puedes modificarlo o llevarlo con quien quieras.
Diseño a tu gusto, precio cerrado y el código en tus manos. Sin mensualidades ni sorpresas.
Cada servicio tiene su propio costo y se contrata de forma independiente, según lo que necesites.
Puedes contratar solo lo que necesites. Los precios anteriores son por servicio y no incluyen el costo del dominio.
El sitio completo se entrega en memoria USB. Es tuyo: puedes modificarlo o llevarlo con quien quieras.
Colores, estilo y estructura según lo que tú pidas. No trabajamos con plantillas cerradas.
Dejamos el sitio en línea, funcionando y enlazado a tu dominio.
Nos cuentas qué necesitas y para qué. Te cotizamos sin compromiso.
Definimos alcance, estilo y contenido por escrito antes de empezar.
Te mostramos avances y ajustamos hasta que quede como lo quieres.
Publicamos el sitio y te entregamos el código en USB.
El pago del registro del dominio y sus pagos posteriores dependen de la disponibilidad del nombre, de su terminación (.com, .mx, .studio, entre otras) y del costo que fije el proveedor de hosting. Por eso no está incluido en los precios anteriores: se cotiza en el momento de la solicitud, con el precio vigente del proveedor.
Concluido el trabajo, el pago, la renovación anual y el mantenimiento del dominio y del hosting quedan bajo tu responsabilidad, conforme a las tarifas que establezca el proveedor. Nosotros realizamos toda la configuración inicial y te explicamos cómo administrarlo.
Depende del tamaño y de qué tan rápido nos pases el contenido. Un sitio de presentación suele estar listo en pocos días una vez definido el alcance.
Sí. El diseño se hace a tu gusto: colores, tipografía y estructura los defines tú. No imponemos un estilo.
Como el código es abierto y queda en tus manos, cualquier persona puede modificarlo. Si prefieres que lo hagamos nosotros, se cotiza el cambio por separado.
No. Nosotros dejamos el sitio publicado y funcionando. Solo tendrás que renovar el dominio cada año, y te explicamos cómo.
Depende de la disponibilidad del nombre, de la terminación que elijas y de la tarifa del proveedor de hosting. Se revisa contigo el precio vigente antes de registrarlo, y el pago inicial y las renovaciones corren por tu cuenta.